Reunión con restaurantes de Iquique puso foco en soluciones locales para el manejo de residuos orgánicos y la sostenibilidad del rubro.
El proyecto “Lineamientos de una Estrategia de Bioeconomía para la Región de Tarapacá” continúa ampliando su vinculación con sectores productivos, esta vez a través de un encuentro con la Asociación Gastronómica de Tarapacá (AGATA), instancia en la que se abordaron desafíos clave asociados a la gestión de residuos y la sostenibilidad de la actividad.
Durante la reunión, se presentó el proyecto ejecutado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso —a través del Núcleo de Biotecnología Curauma— y financiado por el Gobierno Regional de Tarapacá mediante el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD), sus objetivos y principales líneas de trabajo, junto con dar a conocer la conformación de las mesas de trabajo, extendiendo la invitación a AGATA a integrarse, especialmente en la mesa de manufactura, con el propósito de incorporar la mirada del sector gastronómico en el desarrollo de la estrategia.
Susana Cornejo, presidenta de la Asociación Gastronómica de Tarapacá (AGATA), dio a conocer los principales intereses y problemáticas del rubro, destacando la gestión de residuos orgánicos como uno de los desafíos más relevantes. Actualmente, estos residuos son dispuestos en vertedero debido a la falta de sistemas de separación en origen, lo que, sumado a la dependencia de servicios privados para su retiro diario, dificulta avanzar hacia prácticas más sostenibles.
Asimismo, Cornejo relevó que intentos previos de valorización de residuos no han logrado sostenerse en el tiempo y que cerca del 80% de la actividad del sector está vinculada al turismo, lo que incide directamente en la generación de residuos. En este contexto, se destacó la necesidad de avanzar en soluciones que permitan mejorar la trazabilidad y gestión de estos, promoviendo alternativas más eficientes para el territorio.
“El sector gastronómico tiene un rol relevante en los desafíos de sostenibilidad de la región, especialmente en la gestión de residuos orgánicos. Integrar su experiencia permite avanzar en soluciones más pertinentes y conectadas con la realidad local”, expresó Rolando Chamy, director del proyecto.
